Usar Bitcoin como herramienta financiera

Hace un tiempo me puse a pensar en algo bastante simple: si tengo una cantidad importante de Bitcoin, ¿necesariamente tengo que venderlo cuando necesito plata?

La respuesta que encontré fue que no. También existe la posibilidad de usar esos bitcoins como garantía para pedir un préstamo.

La idea me pareció interesante porque cambia bastante la forma de mirar una inversión.

Un ejemplo simple

Supongamos que tengo USD 400.000 en Bitcoin y quiero comprar un auto de USD 40.000.

Lo primero que podría hacer es vender USD 40.000 en Bitcoin y usar esa plata para comprar el auto.

Es lo más sencillo. Pero también significa que dejo de tener esos USD 40.000 en Bitcoin.

Vender Bitcoin

Vender tiene una ventaja bastante clara: se termina el problema. Vendés, tenés la plata y comprás el auto.

Pero puede haber impuestos sobre la ganancia, dependiendo de dónde vivas y de cómo funcione la legislación de ese lugar.

Además, hay algo que no se puede ignorar. Si Bitcoin sube después de que vendiste, esa parte ya no es tuya.

Por ejemplo, si esos USD 40.000 en Bitcoin terminan valiendo USD 80.000, te perdiste esa suba.

Usar Bitcoin como garantía

La otra posibilidad es pedir un préstamo y dejar Bitcoin como garantía.

Siguiendo el ejemplo, podría pedir USD 40.000 y dejar una cantidad mayor de Bitcoin como respaldo del préstamo.

Así no vendo mis bitcoins. Sigo teniéndolos, aunque están comprometidos como garantía mientras exista la deuda.

Si Bitcoin sube, sigo teniendo la exposición a esa suba.

Y como no vendí los bitcoins, la operación puede tener un tratamiento fiscal distinto al de una venta. Esto depende del país y de las reglas que correspondan.

El problema

Acá es donde la idea se pone bastante menos linda.

Bitcoin puede subir mucho, pero también puede bajar mucho.

Si el precio cae demasiado, el prestamista puede pedir más garantías o vender parte de los bitcoins para recuperar su plata. Eso puede pasar justo cuando el precio está cayendo.

También están los intereses. Pedir plata prestada cuesta plata. Si el préstamo dura mucho tiempo, el costo puede ser importante.

Lo que me llamó la atención

Lo interesante de esto no es que exista una forma mágica de comprar cosas sin vender Bitcoin.

Es entender que un activo puede tener más de un uso. Podés venderlo, mantenerlo o, en algunos casos, usarlo como garantía para conseguir liquidez.

Pero hay una diferencia importante: cuando usás Bitcoin como garantía, no desaparece el riesgo. Simplemente cambia de lugar.

Si el precio cae fuerte, podés terminar perdiendo parte de tus bitcoins. Y además seguís debiendo la plata del préstamo.

Por eso, antes de pensar que esto es una buena idea, habría que mirar la tasa, las condiciones del préstamo, cuánto Bitcoin queda como garantía y qué pasa si el precio baja.

Personalmente, lo que más me interesó de este tema fue la idea en sí. Tener un activo no significa necesariamente que la única forma de usarlo sea venderlo.

Después, si conviene o no, es otra discusión.


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