Hay una frase de Assassin’s Creed que siempre me llamó la atención:
“Nothing is true. Everything is permitted.”
La mayoría la interpreta como “hacé lo que quieras”, pero nunca sentí que significara eso.
Para mí habla más de la responsabilidad que de la libertad. Las reglas existen, pero siempre existe la posibilidad de romperlas. Lo importante es que después hay que vivir con las consecuencias.
Eso es lo que me gusta del conflicto entre asesinos y templarios. Unos defienden la libertad y los otros el orden, y ninguno tiene completamente la razón. Demasiado control puede terminar en tiranía, y demasiada libertad también puede salir mal.
Con el tiempo me di cuenta de que la frase no invita al caos. Invita a pensar por cuenta propia. A no aceptar cualquier idea como una verdad absoluta y, al mismo tiempo, a hacerse cargo de las decisiones que uno toma.
Al final, el Credo no dice “todo da lo mismo”. Dice algo mucho más difícil: tus elecciones son realmente tuyas.
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