Pocas frases dentro de los videojuegos lograron trascender tanto como “Nothing is true… everything is permitted”. Incluso personas que nunca jugaron un solo título de la saga reconocen la cita automáticamente. Se volvió una especie de mantra filosófico pop: aparece en remeras, biografías de redes sociales, tatuajes y videos motivacionales. Pero justamente ahí nace el problema. Cuanto más se popularizó, más empezó a perder su significado original.
