Apatía Colectiva y Distracción Masiva

Apatía colectiva

Hay una idea que me viene dando vueltas hace tiempo: cómo es posible que aparezcan noticias gravísimas y, aun así, casi nada cambie.

Escándalos de corrupción, abusos de poder o casos que involucran a personas muy influyentes generan indignación durante unos días. Se habla mucho en redes sociales, aparecen debates, videos y opiniones. Después todo sigue más o menos igual.

Creo que una parte de la explicación es mucho más simple de lo que parece. La mayoría está ocupada tratando de resolver su propia vida: trabajo, plata, problemas personales, cansancio. A eso se suma una cantidad infinita de información y entretenimiento que compite por nuestra atención.

No hace falta que exista una conspiración para que ocurra. A veces alcanza con que todos estemos demasiado agotados o distraídos como para sostener el interés en un tema durante mucho tiempo.

Lo llamo apatía colectiva y distracción masiva. No porque la gente no se indigne, sino porque esa indignación rara vez se convierte en una acción sostenida.

La pregunta que me queda es: ¿realmente no nos importa, o simplemente ya no tenemos energía para reaccionar?


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