El camino no es tan complicado.
Últimamente pienso bastante en esa necesidad que tenemos de encontrar el truco que nos cambie la vida de un día para el otro.
Un método, un secreto, un hack. Algo que nos permita saltear todo el camino.
Cada vez creo menos en eso.
La mayoría de las cosas que realmente sirven son bastante aburridas: aprender algo, practicar, equivocarse y volver a intentar.
No tiene mucho de espectacular, pero funciona.
Tampoco podemos controlar todo lo que pasa alrededor. Lo único que podemos hacer es decidir qué hacemos hoy.
A veces esperamos tener ganas para empezar algo. A mí me pasa. Pero muchas veces las ganas aparecen después de empezar y no antes.
También aprendí a mirar los errores de otra manera. Si algo sale mal, por lo menos queda información para la próxima vez. No siempre alcanza, pero es mejor que repetir exactamente lo mismo.
Lo mismo pasa cuando uno quiere trabajar por su cuenta. No hace falta saber hacer de todo. Es más útil aprender una habilidad que resuelva un problema real y después encontrar a alguien que necesite eso.
Al principio probablemente no te conozca nadie. Hay que mostrar lo que hacés, armar proyectos y conseguir los primeros trabajos como sea. Después, si hacés las cosas bien, empiezan a aparecer recomendaciones.
Y con el tiempo también hay que aprender a no depender completamente de las propias horas. Automatizar, ordenar procesos, delegar algunas cosas. No para trabajar más, sino para que todo no dependa de estar haciendo algo todo el tiempo.
Supongo que para mí la libertad tiene bastante que ver con eso.
No con tener un auto caro o viajar todo el tiempo, sino con poder decidir qué hacer con tu tiempo.
Poder trabajar en algo propio. Tener tiempo para otras cosas. Y, sobre todo, no sentir que toda tu vida depende de cumplir un horario para otra persona.
Igual, no hace falta cambiar toda la vida de golpe.
A veces alcanza con hacer algo pequeño hoy. Aprender una cosa. Terminar un proyecto. Publicar algo. Mandar un mensaje. Hablar con alguien.
Una sola acción parece insignificante.
Pero cuando se repite durante meses, empieza a cambiar las cosas.
Al final creo que es bastante simple.
Menos buscar el secreto.
Y más caminar.
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